28 febbraio, 2010

Y las olas de carros inundaron los sonidos de la noche

El frío todavía sacaba humo de las bocas, la gente caminaba adormilada, entumida y encogida para tratar de conservar su calor.
Yo no lo sé de cierto, pero el miedo y la incertidumbre marcaban su rostro.

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